Narra David
Estaba durmiendo cuando una luz empezó molestarme, era la luz del amanecer, abrí los ojos lentamente y mire a mí alrededor, vi a Selena que estaba sentada en la orilla del lago.
Me acerque a ella por detrás sigilosamente la cogí y la tire al agua para después tirarme yo detrás de ella.
En cuanto entro ella al agua salió rápidamente.
-¿eres idiota o qué?-me gritó ella muy enfadada
-tranquila que solo era una broma
-pues a mi esta broma no me ha hecho gracia, voy a tardar en secarme eso si no cojo un resfriado antes
Salí del agua yo también
-oh, perdóneme su majestad-dije mientras hacia una reverencia
-¿Qué haces?
-¿es así como quieres que te trate, no? Después de todos eres la princesa
-¿Qué dices?
-¿Qué pasa? ¿Creías que no me iba a dar cuenta?
Ella solo me miraba atónita
-¿Por qué te escapaste del castillo? ¿Fue algún caprichito de princesita?-le pregunté
-cállate, tú no sabes nada de mí-me grito con los ojos llorosos
Me dolió verla así, me había pasado con ella.
Selena se fue corriendo para alejarse de donde estaba yo.
Ulises se acerco a mí y me dio un pequeño empujón.
-sí, si ya voy-le dije al caballo
Seguí el camino hacia donde había ido Selena y me la encontré sentada en una piedra donde daba el sol, supongo que estaba ahí para secarse.
Me senté a su lado y ella empezó a hablarme mientras lloraba.
-me escape del castillo porque no soporto a mi padre, no soporto que ponga los impuestos del reino tan altos y que encima encarcele a las personas que no pueden pagárselo
-¿por eso te pusiste a robar?
-sí, quería ayudar a la gente que lo necesita, pero aun así hay veces que es inútil
-¿has probado a hablar con tu padre?
-pues claro, pero no me escucha, lo he probado yo, lo ha probado mi madre, pero no entra en razones…como echo de menos a mi madre
Empezó a llorar aun más fuerte.
Me acerque a ella y la abrace, ella me correspondió el abrazo
-vamos a hacer una cosa-me dijo ella
-¿Qué?
-esta noche iremos a robar al castillo, todo el dinero de los impuestos volverá a quien le pertenece
-¿estás segura?
-claro, yo sé donde se guarda el dinero de los impuestos, será fácil robarlo
-pues entonces, ¿a que estamos esperando? ¡Qué emocionante!
Selena empezó a reírse.
Nos fuimos de allí y volvimos al arroyo, esperamos a que se hiciera de noche y nos dirigimos con Ulises al castillo.
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guaauuu
ResponderEliminarno pense que
seria princesa
publica pronto...
por fis...
besso
ah me encanto siguela siguela ya quiero que a a pasar n el castillo x) no la dejes hay porfis porfis
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