Narra Selena:
Después de llevar un rato montando a caballo llegamos a la taberna, era muy vieja y tenía humedades por todas partes.
David se bajó del caballo
-voy a entrar en la taberna y te abro la puerta de atrás para que dejes a Ulises-me dijo David
Asentí con la cabeza y fui a la parte trasera de la taberna, al poco tiempo se abrió una gran puerta.
Entre a lo que era un corral y deje ahí a Ulises, luego entré por una puerta que daba a la taberna y fui a sentarme en una silla.
Narra David:
Después de abrirle la puerta a Selena fui a sentarme a una de las sillas que estaban junto a la barra.
-¿Quién es la chica que te acompaña?-me pregunto mi amigo el tabernero
-no te lo vas a creer, es la hija del rey Ricardo
-¿y qué hace fuera del castillo?
-no tengo ni idea, pero pienso casarme con ella y solucionar todo lo que está pasando en el reino
Me quedé a medias de hablar porque vi otros dos carteles de se busca, estaban justo detrás del tabernero
-te importaría quitar esos carteles, no me apetece tener problemas-le dije al tabernero
-claro
Él se dio la vuelta y se quedo mirando un rato los carteles, los arranco y los guardo, después volvió a girarse hacia mí.
-¿queréis quedaros a cenar y a dormir aquí? yo invito -me propuso el tabernero
-claro, ¿cómo voy a rechazar algo así?-le contesté
Narra Selena:
Terminamos de cenar y el tabernero nos hizo subir por unas escaleras hasta llegar a una mugrienta habitación.
-solo hay una cama-dije
-pues tendréis que compartirla-dijo el tabernero, después se fue
-muy bien, dormirás en el suelo-le dije a David
-ni hablar, yo he conseguido que nos dejen dormir aquí así que yo duermo en la cama, pero si quieres puedes dormir conmigo
-grrr
Al final accedí y los dos nos tuvimos que tumbar en una pequeña cama.
Un pequeño rayo de luz solar me estaba dando en la cara, me desperté, estaba amaneciendo.
Mire a David que estaba plácidamente dormido.
Oí un ruido, salí de la habitación y mire por una pequeña ventana que daba al exterior de la taberna.
-mierda-susurre
Entre corriendo a la habitación y empecé a zarandear a David
-¡despierta!-le grité
-¿Qué pasa?-dijo él adormilado
-tu estúpido amigo el tabernero nos a delatado
-¿¡qué?! –dijo David mientras se levantaba de la cama
David y yo íbamos a salir por la puerta pero vimos como la guardia real subía las escaleras junto con el tabernero.
-mierda, nos han acorralado-dije
David estaba mirando hacia la ventana
-escucha, voy a abrirte la puerta, cuando esté abierta salta sobre Ulises-dijo David
Mire hacia el corral
-no puedes saltar desde aquí para ir a abrir la puerta, está demasiado alto-le dije
-¿Quién ha dicho que voy a saltar?
-no entiendo nada-dije confusa
David salió por la ventana, se empezó a deslizar cuidadosamente por la pared hasta llegar a la tapia del corral, fue pasando por ella hasta que llego a la puerta y desde arriba consiguió abrirla, se notaba que era un ladrón.
Le silbe a Ulises, el caballo se puso debajo de mi y salté sobre él, me dirigí a la puerta, David salto también sobre Ulises y nos alejamos de allí cabalgando.
viernes, 15 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
Cap.3
Narra David:
-ahora que he visto a la guardia real se me ha ocurrido algo, ¿vamos a robar al castillo?-dije
-¡NO!-me gritó Selena
-vale, no te alteres
-nos está buscando la guardia real, sería una locura ir a robar a al castillo, lo mejor es que durmamos aquí para evitar problemas y mañana buscamos otro sitio más seguro
-de acuerdo-dije de mala gana
Nos tumbamos en el suelo refugiados por los grandes matorrales.
Pasó un rato, mire a Selena, estaba dormida. Me levanté y me dirige al castillo, tenía que robar algo, no podía pasar una noche con las manos vacías.
Me fui andando, no me llevaría al caballo puesto que se iba a notar mucho.
Llegué al castillo, miré a la puerta, allí estaba la guardia real, puse mi espalda sobre la pared y me fui deslizando por ella para que no se me viese tanto.
En un momento mire hacia arriba, vi una ventana abierta y trepé hasta ella.
Una vez dentro empecé a mirar toda la habitación, había muchas cosas de valor.
Me quedé mirando un retrato y no me podía creer lo que estaba viendo, era Selena, Selena era la princesa.
Me había tocado el premio gordo, solo tenía que hacer que Selena se enamorase de mi, devolverla al castillo, casarme con ella, ser rey y cambiar todo lo que estaba pasando en el reino.
Salí de la habitación sin llegar a coger nada y me fui otra vez donde estaba Selena.
-¿de dónde vienes?-me pregunto ella nada más llegar
-¿estabas preocupada?
-no, simplemente pensaba que te habrías ido al castillo a pesar de que te dije que no lo hicieras
-tranquila, solo he ido a hacer pipi-dije en tono burlón
Ella me dio la espalda y se volvió a tumbar en el suelo, yo hice lo mismo.
Después de llevar horas durmiendo me desperté, mire a Selena también estaba despierta, estaba mirando el sol.
-¿Cuánto tiempo hemos dormido?-preguntó
-pues por la posición del sol, diría que ahora mismo son las 5 de la tarde-le contesté
Ella se me quedo mirando
-¿tienes hambre?-le pregunté
-sí , la verdad es que si
-pues vámonos, conozco una taberna que esta a las afueras del reino, el tabernero es amigo mío, seguro que no hace un buen descuento.
-de acuerdo
Los dos nos levantamos, fui a Ulises y me monte en él
-¿Qué estás haciendo?-me pregunto ella
-nos vamos a la taberna, ¿no?
-Ulises es mi caballo y lo monto yo, así que si quieres ir a caballo tendrá que ser detrás de mí
-vale, vale, que testaruda
Me baje de Ulises, Selena se montó en él y yo detrás de ella, después le indique hacia donde quedaba la taberna y nos fuimos para allá.
-ahora que he visto a la guardia real se me ha ocurrido algo, ¿vamos a robar al castillo?-dije
-¡NO!-me gritó Selena
-vale, no te alteres
-nos está buscando la guardia real, sería una locura ir a robar a al castillo, lo mejor es que durmamos aquí para evitar problemas y mañana buscamos otro sitio más seguro
-de acuerdo-dije de mala gana
Nos tumbamos en el suelo refugiados por los grandes matorrales.
Pasó un rato, mire a Selena, estaba dormida. Me levanté y me dirige al castillo, tenía que robar algo, no podía pasar una noche con las manos vacías.
Me fui andando, no me llevaría al caballo puesto que se iba a notar mucho.
Llegué al castillo, miré a la puerta, allí estaba la guardia real, puse mi espalda sobre la pared y me fui deslizando por ella para que no se me viese tanto.
En un momento mire hacia arriba, vi una ventana abierta y trepé hasta ella.
Una vez dentro empecé a mirar toda la habitación, había muchas cosas de valor.
Me quedé mirando un retrato y no me podía creer lo que estaba viendo, era Selena, Selena era la princesa.
Me había tocado el premio gordo, solo tenía que hacer que Selena se enamorase de mi, devolverla al castillo, casarme con ella, ser rey y cambiar todo lo que estaba pasando en el reino.
Salí de la habitación sin llegar a coger nada y me fui otra vez donde estaba Selena.
-¿de dónde vienes?-me pregunto ella nada más llegar
-¿estabas preocupada?
-no, simplemente pensaba que te habrías ido al castillo a pesar de que te dije que no lo hicieras
-tranquila, solo he ido a hacer pipi-dije en tono burlón
Ella me dio la espalda y se volvió a tumbar en el suelo, yo hice lo mismo.
Después de llevar horas durmiendo me desperté, mire a Selena también estaba despierta, estaba mirando el sol.
-¿Cuánto tiempo hemos dormido?-preguntó
-pues por la posición del sol, diría que ahora mismo son las 5 de la tarde-le contesté
Ella se me quedo mirando
-¿tienes hambre?-le pregunté
-sí , la verdad es que si
-pues vámonos, conozco una taberna que esta a las afueras del reino, el tabernero es amigo mío, seguro que no hace un buen descuento.
-de acuerdo
Los dos nos levantamos, fui a Ulises y me monte en él
-¿Qué estás haciendo?-me pregunto ella
-nos vamos a la taberna, ¿no?
-Ulises es mi caballo y lo monto yo, así que si quieres ir a caballo tendrá que ser detrás de mí
-vale, vale, que testaruda
Me baje de Ulises, Selena se montó en él y yo detrás de ella, después le indique hacia donde quedaba la taberna y nos fuimos para allá.
martes, 12 de abril de 2011
Cap.2
Narra David:
Por suerte habíamos despistado a la guardia real, iba a bajar del caballo cuando note el filo de la fría espada en mi cuello, otra vez.
-baja lentamente del caballo-me dijo la chica
Hice lo que me dijo.
-dame todo lo que lleves encima
-no llevo nada, no he robado nada en toda la noche-le contesté
La chica levantó la espada en señal de amenaza.
-espera, espera ¿no serías capaz de matarme?-le dijo un poco asustado
-no
-¿qué te parece si tu y yo nos unimos?, después de todo somos los dos ladrones y si trabajamos juntos nos irá mejor-le propuse
-me parece buena idea-me contestó
-entonces los repartimos al 50/50
-70/30
-¿60/40?
-70/30
-muy bien, muy bien al 70/30
-¿Cómo te llamas?-me pregunto satisfecha
-david, ¿y tú?
-selena
-que pesadilla de nombre, desde que a la princesa le pusieron ese nombre la mitad de las niñas del reino se llaman así
No debería haber dicho eso, seguro que me pega una bofetada.
Mire a la chica estaba mirando al camino, concretamente a una pared donde había dos carteles de “se busca”
Salí al camino y fui a mirar los carteles
-¿qué estas haciendo? No salgas al camino, podría verte la guardia real-dijo selena
No hice caso a lo que dijo y me quede mirando un cartel donde salía yo
-puff solo dan una recompensa de 2.000€ a quien me capture, y encima vivo o muerto
Oí como Selena se acercaba a donde estaba yo
-espera un momento, ¿tú vales 10.000€? ¿qué clase de ladrona eres? Y encima a ti te quieren viva
Selena solo me miraba.
-podría entregarte a la guardia real y me darían esos 10.000
-sí, claro, entrégame, me encerrarían y a ti te matarían, es un buen plan-dijo con ironía
Oímos un ruido.
-es la guardia real, tenemos que escondernos-dijo selena
Selena me cogió de la mano y me arrastro hasta los arbustos donde nos habíamos escondido antes.
Por suerte no nos vieron.
Por suerte habíamos despistado a la guardia real, iba a bajar del caballo cuando note el filo de la fría espada en mi cuello, otra vez.
-baja lentamente del caballo-me dijo la chica
Hice lo que me dijo.
-dame todo lo que lleves encima
-no llevo nada, no he robado nada en toda la noche-le contesté
La chica levantó la espada en señal de amenaza.
-espera, espera ¿no serías capaz de matarme?-le dijo un poco asustado
-no
-¿qué te parece si tu y yo nos unimos?, después de todo somos los dos ladrones y si trabajamos juntos nos irá mejor-le propuse
-me parece buena idea-me contestó
-entonces los repartimos al 50/50
-70/30
-¿60/40?
-70/30
-muy bien, muy bien al 70/30
-¿Cómo te llamas?-me pregunto satisfecha
-david, ¿y tú?
-selena
-que pesadilla de nombre, desde que a la princesa le pusieron ese nombre la mitad de las niñas del reino se llaman así
No debería haber dicho eso, seguro que me pega una bofetada.
Mire a la chica estaba mirando al camino, concretamente a una pared donde había dos carteles de “se busca”
Salí al camino y fui a mirar los carteles
-¿qué estas haciendo? No salgas al camino, podría verte la guardia real-dijo selena
No hice caso a lo que dijo y me quede mirando un cartel donde salía yo
-puff solo dan una recompensa de 2.000€ a quien me capture, y encima vivo o muerto
Oí como Selena se acercaba a donde estaba yo
-espera un momento, ¿tú vales 10.000€? ¿qué clase de ladrona eres? Y encima a ti te quieren viva
Selena solo me miraba.
-podría entregarte a la guardia real y me darían esos 10.000
-sí, claro, entrégame, me encerrarían y a ti te matarían, es un buen plan-dijo con ironía
Oímos un ruido.
-es la guardia real, tenemos que escondernos-dijo selena
Selena me cogió de la mano y me arrastro hasta los arbustos donde nos habíamos escondido antes.
Por suerte no nos vieron.
jueves, 7 de abril de 2011
Cap.1
Narra David:
Ya era muy de noche, debían de ser las 2 de la madrugada, iba a entrar a robar a una taberna, el problema es que estaba muy cerca del castillo y la guardia real podría verme.
Me baje de Ulises, mi caballo, y fui andando con el agarrado hasta la entrada de la taberna, por suerte la guardia real no se dio ni cuenta.
Dejé a Ulises en la puerta y entre sigilosamente a la taberna, pero un momento, ¿estaba abierta?
Oí un ruido, debía de haber otro ladrón dentro, que mala pata.
-lo siento, no sabía que ya había alguien robando-dije
El ladrón se paró en seco y se acerco a mí, se paró justo en frente de una ventana por la que entraba la luz de la luna….
-¿eres una chica?-pregunté sorprendido
Vi como se miraba de arriba abajo
-sí, eso creo-dijo ella
Se quedó mirándome
-un momento, ¡tú eres el tipo que me robo el caballo!- dijo la chica mientras ponía su espada en mi cuello
-vaya, que pequeño es el mundo, jaja-dije nervioso
Estaba dispuesta a matarme, pero los dos oímos como Ulises relinchó
Miramos los dos hacia la puerta, venía la guardia real.
En un momento que la chica estaba distraída salí de la taberna, me monté en Ulises y me aleje de allí.
Mientras me estaba alejando mire hacia atrás, la chica estaba corriendo hacia otro camino, me entro el remordimiento y decidí ir a ayudarla. Di la vuelta y corrí hacia ella con el caballo.
-¡eh, morena!-le grité cuando estaba lo suficientemente cerca de ella
Le tendí la mano y en un gesto rápido la chica se subió al caballo, era realmente ágil.
-deberías agarrarte a mi-le dije
-no pienso tocarte después de haberme robado el caballo-dijo ella enfadada
-tú misma-añadí
En un momento en que tomamos una pequeña curva la chica estuvo a punto de caerse del caballo, no tuvo más remedio que agarrarse a mí. Sonreí
La guardia real nos pisaba los talones, pero en un momento dirigí a Ulises a unos grandes arbustos y nos escondimos detrás, consiguiendo así despistar a la guardia real.
Ya era muy de noche, debían de ser las 2 de la madrugada, iba a entrar a robar a una taberna, el problema es que estaba muy cerca del castillo y la guardia real podría verme.
Me baje de Ulises, mi caballo, y fui andando con el agarrado hasta la entrada de la taberna, por suerte la guardia real no se dio ni cuenta.
Dejé a Ulises en la puerta y entre sigilosamente a la taberna, pero un momento, ¿estaba abierta?
Oí un ruido, debía de haber otro ladrón dentro, que mala pata.
-lo siento, no sabía que ya había alguien robando-dije
El ladrón se paró en seco y se acerco a mí, se paró justo en frente de una ventana por la que entraba la luz de la luna….
-¿eres una chica?-pregunté sorprendido
Vi como se miraba de arriba abajo
-sí, eso creo-dijo ella
Se quedó mirándome
-un momento, ¡tú eres el tipo que me robo el caballo!- dijo la chica mientras ponía su espada en mi cuello
-vaya, que pequeño es el mundo, jaja-dije nervioso
Estaba dispuesta a matarme, pero los dos oímos como Ulises relinchó
Miramos los dos hacia la puerta, venía la guardia real.
En un momento que la chica estaba distraída salí de la taberna, me monté en Ulises y me aleje de allí.
Mientras me estaba alejando mire hacia atrás, la chica estaba corriendo hacia otro camino, me entro el remordimiento y decidí ir a ayudarla. Di la vuelta y corrí hacia ella con el caballo.
-¡eh, morena!-le grité cuando estaba lo suficientemente cerca de ella
Le tendí la mano y en un gesto rápido la chica se subió al caballo, era realmente ágil.
-deberías agarrarte a mi-le dije
-no pienso tocarte después de haberme robado el caballo-dijo ella enfadada
-tú misma-añadí
En un momento en que tomamos una pequeña curva la chica estuvo a punto de caerse del caballo, no tuvo más remedio que agarrarse a mí. Sonreí
La guardia real nos pisaba los talones, pero en un momento dirigí a Ulises a unos grandes arbustos y nos escondimos detrás, consiguiendo así despistar a la guardia real.
martes, 5 de abril de 2011
...
He borrado la historia que estaba haciendo porque la empecé a escribir el verano pasado en un cuaderno y me deje la historia a medias y ahora ya no sé como seguirla xD
Empezaré a escribir una historia que tengo en mente, lo más seguro es que el jueves ponga el primer capítulo.
Posiblemente me quede una historia cortita pero por lo menos la terminaré :P
Empezaré a escribir una historia que tengo en mente, lo más seguro es que el jueves ponga el primer capítulo.
Posiblemente me quede una historia cortita pero por lo menos la terminaré :P
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